Actividad 1 - Argumentos basados en evidencias empíricas:
¿En realidad nuestra institución cuida el ambiente o simplemente decimos que lo hacemos? ¿Separamos correctamente los residuos? ¿Desperdiciamos agua? ¿Dejamos luces encendidas sin necesidad? ¿Compramos y consumimos productos de manera responsable?
Ha llegado el momento de dejar las suposiciones a un lado y convertirnos en investigadores ambientales del colegio. Su misión será descubrir una situación real relacionada con el cuidado del ambiente, recoger evidencias mediante pequeñas encuestas u observaciones directas y utilizar los datos obtenidos para construir un argumento que permita demostrar qué está ocurriendo y qué debería mejorar.
No se trata de hacer carteleras, copiar información de internet ni escribir opiniones sin fundamento. Van a investigar lo que sucede en su propio colegio, comprobarlo con datos y utilizar esos resultados para defender una idea. ¡Aquí no gana quien más habla, sino quien mejor demuestra lo que afirma!
¿Cómo se desarrollará la misión?
La actividad se realizará en equipos de tres o cuatro estudiantes (máximo). Cada equipo elegirá una de las misiones ambientales propuestas y tendrá que recoger información directamente en la institución. Podrán encuestar a un grupo pequeño de estudiantes o docentes, observar situaciones reales durante los descansos o revisar prácticas cotidianas relacionadas con el uso de los recursos. No necesitan encuestar a todo el colegio ni realizar investigaciones complicadas: lo importante es recoger datos concretos, suficientes para respaldar una conclusión.
♻️ Misión 1. Operación: residuos bajo la lupa
El equipo investigará si en el colegio se están separando correctamente los residuos y si los puntos de disposición de basuras se utilizan de manera adecuada. Para descubrirlo, observarán entre tres y cinco canecas o puntos de disposición durante un descanso y registrarán cuántos residuos están depositados correctamente y cuántos están mezclados o mal ubicados. También podrán encuestar a diez estudiantes con una pregunta sencilla: “¿Sabes en qué caneca debes depositar el papel, el plástico y los residuos ordinarios?”. Deberán registrar cuántas personas responden afirmativamente y cuántas negativamente. Con estos datos, tendrán que establecer si el problema parece estar relacionado con el desconocimiento de las normas de separación, con la manera en que se utilizan las canecas o con algún otro factor que hayan observado.
💧 Misión 2. Alerta azul: ¿estamos desperdiciando agua?
En esta misión, el equipo investigará los hábitos de uso y ahorro del agua en la comunidad educativa mediante una pequeña encuesta. Deberán consultar a diez estudiantes o docentes y preguntarles sobre sus prácticas cotidianas de cuidado del agua en el colegio. Pueden utilizar preguntas como: ¿Cierras la llave mientras te enjabonas las manos? ¿Has observado grifos que gotean en la institución? ¿Qué haces cuando encuentras una llave abierta sin necesidad? ¿Consideras que en el colegio se promueve suficientemente el ahorro del agua? Cada respuesta deberá registrarse y organizarse para identificar cuántas personas comparten una misma práctica o percepción.
Con los resultados, el equipo tendrá que identificar qué hábitos favorecen el ahorro del agua y cuáles podrían mejorarse. Por ejemplo, si seis de los diez encuestados afirman cerrar la llave mientras se enjabonan las manos, podrán utilizar ese dato para respaldar una afirmación sobre los hábitos declarados por las personas consultadas. Sin embargo, deberán tener presente que las respuestas corresponden a lo que las personas dicen hacer y no necesariamente demuestran que actúen de esa manera en todas las ocasiones. Su misión será formular una conclusión basada en las respuestas obtenidas y proponer una acción concreta para fortalecer el cuidado de los recursos hídricos de la institución.
💡 Misión 3. Operación apagón: la energía cuenta
El equipo investigará si en los salones y espacios comunes se aprovecha adecuadamente la iluminación y se evita el consumo innecesario de energía eléctrica. Para hacerlo, observarán entre cuatro y seis espacios en dos momentos diferentes, preferiblemente cuando estén desocupados o reciban suficiente luz natural. Registrarán cuántos tienen las luces encendidas y si realmente parecen necesarias según las condiciones observadas. También podrán preguntar a diez estudiantes o docentes: “¿Apagas las luces cuando sales de un salón y ya no se necesitan?”. Después compararán las respuestas con sus observaciones para identificar si lo que las personas dicen coincide con lo que ocurre en la práctica. Su conclusión deberá apoyarse en los datos recogidos, sin inventar cifras sobre el consumo eléctrico ni afirmar que conocen el costo del desperdicio si no cuentan con esa información.
🛍️ Misión 4. Consumo responsable: ¿compramos y utilizamos con conciencia?
En esta misión, el equipo investigará cómo se relacionan los estudiantes con el consumo responsable del refrigerio escolar. El propósito será conocer qué tanto aprovechan los alimentos que reciben, qué hacen con los productos que no consumen y cómo manejan los residuos que quedan después de comer. Para obtener información, deberán encuestar a diez estudiantes y formular preguntas como: ¿Consumes completamente el refrigerio escolar que recibes? ¿Con qué frecuencia dejas alimentos sin consumir? ¿Qué haces cuando no deseas comer alguno de los productos del refrigerio? ¿Depositas los empaques y demás residuos en el lugar correspondiente? ¿Qué propondrías para evitar el desperdicio de alimentos en el colegio? Las preguntas deben ser respetuosas y no deben hacer sentir juzgado a ningún compañero por sus gustos, necesidades o circunstancias personales.
Después de realizar las encuestas, el equipo organizará las respuestas y determinará cuáles son las prácticas más frecuentes entre los estudiantes consultados. Por ejemplo, si siete de diez estudiantes manifiestan que consumen completamente el refrigerio y tres reconocen que algunas veces dejan alimentos, podrán utilizar esos resultados para analizar el aprovechamiento de los alimentos en el grupo encuestado. También podrán identificar propuestas de los estudiantes para reducir el desperdicio y mejorar la disposición de los residuos. A partir de los datos, deberán construir un argumento que responda a esta pregunta: ¿Qué podemos mejorar en nuestra institución para promover un consumo más responsable del refrigerio escolar y reducir el desperdicio de alimentos? La conclusión deberá estar respaldada por los resultados reales de la encuesta, sin generalizar las respuestas de diez estudiantes a toda la comunidad educativa ni juzgar a quienes no consumen determinados alimentos.
📊 El cuaderno de evidencias: ¡ningún dato se puede inventar!
Cada equipo deberá llevar un registro sencillo de su investigación. Allí anotará qué quiso averiguar, dónde y cuándo realizó la observación o encuesta, a cuántas personas consultó o cuántos elementos revisó y cuáles fueron los resultados exactos. Por ejemplo, si encuestaron a diez estudiantes y seis afirmaron que saben separar los residuos, deberán escribir: “6 de 10 estudiantes encuestados afirmaron conocer cómo separar los residuos”. También podrán expresar ese resultado como un 60 %. Si observaron cinco canecas y encontraron residuos mal separados en dos, registrarán: “En 2 de las 5 canecas revisadas se encontraron residuos mal separados”. No podrán transformar esos resultados en afirmaciones sobre todo el colegio, porque la muestra es pequeña.
Pueden registrar la información en una tabla sencilla en el cuaderno. Lo importante no es que la tabla sea bonita, sino que los datos sean claros, verificables y estén relacionados con la pregunta de investigación. Las encuestas deben ser breves, respetuosas y anónimas; no se deben registrar nombres ni interrumpir clases. Las observaciones se harán en los espacios y horarios autorizados por el docente, sin manipular grifos, equipos eléctricos, residuos peligrosos ni instalaciones.
🧠 El desafío de Lengua Castellana: ¡convencer con pruebas!
Una vez recogida la información, cada equipo tendrá que convertir sus resultados en un argumento basado en evidencias empíricas. Para ello, redactará un único párrafo argumentativo en el que presente una postura clara, incorpore al menos dos datos obtenidos durante la investigación y explique cómo esos datos respaldan su idea. Finalmente, deberá reconocer una limitación de su investigación, es decir, algo que no puede asegurar debido al tamaño de la muestra o al tipo de observación realizada.
Por ejemplo, si un equipo investiga la separación de residuos, podría escribir:
Consideramos que es necesario fortalecer las prácticas de separación de residuos en nuestra institución. En una encuesta realizada a diez estudiantes, cuatro afirmaron no saber en qué caneca depositar algunos materiales y, durante la observación de cinco puntos de disposición, encontramos residuos mezclados en dos de ellos. Estos resultados sugieren que todavía existen dificultades para separar correctamente los residuos y que sería conveniente reforzar la información sobre el uso de las canecas. Sin embargo, como consultamos a pocos estudiantes y revisamos solo cinco puntos, no podemos afirmar que esta situación ocurra en todo el colegio.
Este es solo un modelo para comprender la estructura. Cada equipo deberá construir su argumento con sus propios datos y no podrá copiar los resultados del ejemplo.
🎯 Producto final: evidencia presentada, problema demostrado
Al terminar la misión, cada equipo entregará una hoja de investigación ambiental que contenga el título de su misión, la pregunta que quiso responder, una descripción breve de cómo recogió la información, una tabla con los datos obtenidos, dos evidencias concretas y un párrafo argumentativo final. El producto debe permitir que otra persona comprenda qué investigaron, qué encontraron y por qué sus resultados respaldan la conclusión presentada. No se aceptarán cifras inventadas, opiniones presentadas como hechos ni conclusiones que vayan más allá de lo observado.
Cada equipo tendrá hasta dos minutos para comunicar su descubrimiento al docente y al curso. No será una exposición tradicional: deberán presentar su afirmación principal, mostrar los dos datos que la respaldan y explicar qué mejora ambiental proponen a partir de sus resultados.
🏆 ¿Cómo se evaluará la misión?
Criterio | Valor |
|---|---|
Recoge datos reales mediante encuestas u observaciones pertinentes. | 25 % |
Registra los resultados con claridad y precisión. | 20 % |
Formula una postura y la respalda con al menos dos evidencias empíricas. | 30 % |
Explica la relación entre los datos y su conclusión, reconociendo una limitación. | 15 % |
Presenta un producto claro, organizado y respetuoso con la comunidad escolar. | 10 % |
La regla de oro: no tienen que demostrar que el colegio es un desastre ni que todo funciona perfectamente. Su misión es descubrir qué muestran los datos, argumentar con honestidad y proponer una mejora posible. Una investigación pequeña, bien realizada y explicada con claridad vale mucho más que una conclusión enorme sin pruebas.












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